Compulsory writing

por adastra

He leído muchas veces en los hinternecs que, cuando escribes un blog personal, si no tienes ganas realmente de escribir, no lo hagas. Es decir, si escribes para ganarte unos duros, pues vale, no te queda otra. O si escribes para un blog coral donde se espera que contribuyas (aunque en tales casos, la frontera entre placer y deber se diluye bastante). Pero si tu blog es netamente personal, sólo deberías escribir cuando quisieras, y ni un segundo antes.

Solo que eso no siempre se cumple.

Si tu blog actúa como válvula de escape, como medio para no volverte majareta, como vía de salida para intentar que tu cerebro no siga mandándote señales de catástrofe inminente, no sólo es lícito, sino también deseable escribir aunque no tengas ganas. Escribir como si te fuera la vida en ello. Porque ello te fuerza a pensar en otras cosas. A centrarte. A no permitir que te rindas. A perseverar. A recordarte a ti mismo lo que quieres, a dónde quieres llegar.

Es por ello que sigo aquí. Es por ello que cada comentario que dejan ustedes es una pequeña perla, porque un blog no es nada sin los comentarios de sus lectores. Es por ello que espero poder continuar.

Y es por ello que les doy las gracias, a todos los que no me borraron de su lector de feeds y a los que entraban un día sí y otro también en el blog a ver si había escrito algo.

Son la hostia ustedes.

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