Yerba fresca

por adastra

Yerba fresca

Yerba fresca

No hay nada como usar yerba fresca para cocinar.

Es muy fácil conseguir yerba en bote hoy en día. Vas al supermercado y tienes una cantidad de yerbas tal que nuestras madres y abuelas nunca hubieran podido imaginar. Yo, por ejemplo, soy adicto al estragón. Me chifla el estragón. Abuso del estragón.

Pero… La yerba en bote no sabe igual que la yerba fresca. Estar cocinando y coger sobre la marcha un par de hojas de albahaca de tu maceta para echarla en tu guiso es algo que hace que se te encoja el orto si te gusta la buena cocina.

Hace unas semanas me compré una planta de menta-poleo (la del centro de la foto). Iba buscando una planta de menta para una receta de guisantes a la menta de Jamie Oliver. La menta es algo que no sueles encontrar en el supermercado (al menos por estas latitudes), así que decidí buscar una planta para poder tener menta en casa cada vez que me diera el punto. Tuve suerte y encontré una tienda donde venden artículos «raros» para cocina, como cebolletas (que no es que sean tan raras, pero casi que tienes que ir a mercado para encontrarlas). Hoy me he comprado una planta de romero (a la izquierda) y otra de albahaca (a la derecha). A ver si tengo suerte y no se me echan a perder. Tengo ganas de hacer un par de recetas curiosas con estas yerbas.

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