No tiren sus telescopios ópticos

por adastra

No sé si lo saben, pero a la civilización actual, tal como la conocemos, le quedan dos telediarios. Bueno, si son telediarios de Pedro Piqueras probablemente quede sólo uno, que será emitido en el momento del blackout definitivo.

Verán, el otro día, cuando estuve en la proyección Luces de Finlandia de mi amigo Luis Elías y Marcos Martín, éste último proyectó sus fotos de la aurora boreal, tomadas por encima del Círculo Polar Ártico, lugar en el que se suelen ver estos fenómenos.

Aunque en ocasiones se ven más al sur. MUCHO más al sur. Como en la tormenta solar de 1859. Dicha tormenta solar fue la más bestia registrada hasta la fecha (supongo que si hubo alguna en el Pleistoceno no había nadie por allí para tomar nota). Teniendo en cuenta que la tormenta solar de 1989 fue un simple pedo en comparación y aun así la lió parda, no quiero ni imaginar lo que pasaría si tiene lugar una como la que registró Richard Christopher Carrington.

Claro que… Por lo que yo sé, este año y el que viene serán pródigos en auroras boreales, lo cual quiere decir que serán años pródigos en tormentas solares. Teniendo en cuenta los efectos que tendría una tormenta solar bestia en un mundo tan interconectado y dependiente de la tecnología como el nuestro, lo mejor será que no tiren sus telescopios ópticos para disfrutar de algo tan bonito como esto.

Mi corazoncito de anarca se regocija con cosas como esta

Mi corazoncito de anarca se regocija con cosas como esta

Así que ya saben, preparen sus retinas para un cielo de clase 1 en la escala de cielo oscuro de Bortle.

PS Gracias por la imagen, Isra 😛

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