Ser invertido, esa lacra

por adastra

A decir de ciertas personas, el mundo se divide en personas straight e inverted. Es más, la mera elección de las palabras implica un juicio moral, y si no se lo creen, prueben a darle la vuelta a las palabras: ellos (o nosotros) son straight y nosotros (o ellos) son inverted.

Y es que todo es cuestión de punto de vista, en el fondo. La mayoría dominante y esas cosas. Ya saben cómo funciona el cotarro.

Supongamos que estás en tu casa y que te apetece jugar a algo. Tú eres no-invertido, e invitas a tus amigos, pero no sabes si son invertidos o no, porque es un tema delicado sobre el que no se hacen preguntas.

En esto que estás en tu casa, llegan tus amigos, te preparas para jugar, y entonces uno de tus amigos, con evidente incomodidad, confiesa:

Es que yo soy invertido.

Y tú que creías conocerle… ¿Y ahora qué, eh? ¿Todos invertidos o todos no-invertidos? ¿Vamos cambiando a medida que jugamos?

¡QUEREMOS SABER!

Los jugadores invertidos son una lacra de la sociedad. Por su culpa, pasan cosas como esta:

El otro día tuvimos ocasión de comprobar lo chungo que es mezclar invertidos con no-invertidos… O mejor dicho, mezclarme yo con los demás, porque… Esto…

Yo soy invertido.

No, qué coño, los invertidos son ellos.

Y claro, jugando al Team Fortress 2, compartiendo aparato, cada vez que lo agarraba yo, venga, a cambiar el ratón para poner vista vertical invertida.

ME CAGO EN TODO, CUANDO SUBES EL RATÓN TIENE QUE BAJAR LA CÁMARA Y VICEVERSA.

Period.

PS Buena mierda suministrada por GamesAjare.

Anuncios