La insoportable espera por las traducciones

por adastra

La noche apestaba a olor humano.

Eso que leen es la primera frase de la versión traducida de A Dance with Dragons, el quinto libro de la saga Canción de hielo y fuego, de George R. R. Martin.

¿¡CÓMO!? ¿Que ya lo han traducido y no se han enterado?

Nop. Desarrollemos esto un poco.

Hubo un tiempo, llamémosle era preloquieroparayamismo, en que, cuando salía un libro que deseabas leer, tenías que esperar pacientemente a que dicho libro fuera traducido cuando a la editorial de turno le saliera de los cojones. Por ponerles un ejemplo, la editorial La Factoría de Ideas ha decidido sacar cada año un libro de la saga Malazan Book of the Fallen, de Steven Erikson. Este año sacan el cuarto, y son diez. Echen cuentas: hasta el 2017 no tendrán el último tomo en español en sus manos. Y se joden.

Sin embargo, los tiempos que corren se caracterizan por la inmediatez. ¿Por qué los angloparlantes van a poder disfrutar de su libro favorito años antes que yo? Y ahí es donde surge la figura del fan entregado. Y me estoy refiriendo a la gente que, por amor al arte, traduce una obra literaria para poder disfrutarla en su idioma antes de que lo haga la propia editorial.

Sobre esto tengo sentimientos encontrados. Por un lado, considero digno de encomio que alguien dedique su tiempo y ganas a traducir una obra para poder disfrutarla. Por otro lado, te estás cagando, y mucho, en la obra de los traductores profesionales, y también en el propio autor.

Traducir una novela no es tarea fácil. Curiosamente el otro día leí una reflexión de Patrick Rothfuss, el autor de El nombre del viento, sobre la traducción de su último libro. El hecho de poder disponer en noviembre de la traducción de una obra publicada en marzo es un jodido récord. Eso significa más presión para los traductores, pero quizás más oportunidades profesionales. Supongo que Squallido sabrá más del asunto, que para eso se dedica a ello profesionalmente (creo).

Así pues, ante la situación de novela recién publicada a la que tienes muchas ganas de hincar el nervio óptico, solo hay tres alternativas:

  1. Leerla en inglés. Esto puede ser un problema, porque no es lo mismo leer documentación técnica que una novela. Por supuesto, es lo más inmediato, y además aprendes.
  2. Leer una versión traducida por voluntarios. Es lo siguiente en cuestión de inmediatez, pero ojo, no está traducida por profesionales (en la mayoría de los casos), así que la calidad puede ir desde «buena» hasta «pero qué coño me estás contando».
  3. Esperarte a la traducción oficial. Es la alternativa más larga, claro, y se supone que la que asegura mejores resultados. Sin embargo, hay casos (se me viene a la cabeza la traducción de American Gods, de Neil Gaiman, editado por Norma Editorial; lean el último párrafo de lo que les he enlazado) en que ni siquiera la traducción «oficial» es buena.

¿Qué escoger? Tradicionalmente yo he esperado a la traducción oficial, pero cada vez estoy más convencido de empezar a leer los libros en inglés. El problema es que es durillo. Solo he leído dos novelas en inglés (Rama 2, de Arthur C. Clarke y The City and the City, de China Miéville), y me costaron lo suyo, en un caso por no tener nivel suficiente (la de Clarke) y en el otro por el uso de lenguaje enrevesado (la de Miéville).

Pero si uno quiere aprender, tiene que mojarse. Lo cual no quiere decir que me tire a tumba abierta a leer en inglés todo lo que cae en mis manos. En particular, A Dance with Dragons es algo que quiero leer apurando al máximo la experiencia, así que quiero que sea en español, y por lo tanto esperaré.

¿Que por qué no leo la versión traducida por voluntarios? Permítanme ahora hacer un looping y volver al inicio preciso de la historia. Vayan y lean.

¿Ya? Bien, ahora les pondré la frase original (me he dado el gusto de bajar el ePub solo para ver la frase xD):

The night was rank with the smell of man.

Ayer estábamos leyendo la frase en español y ni a erGuiri ni a mí nos cuadraba mucho. Sin haber leído la frase original nos cuadraba más la siguiente traducción:

La noche hedía a humanidad.

Por supuesto, esta traducción es más que discutible, que para eso somos aficionados. Sin embargo, nos parece marginalmente mejor que la versión traducida por los fans, ya que es menos literal. Traducir no consiste en plasmar cada concepto de forma literal, sino en hilarlos de forma que transmitas lo mismo (más o menos) que en el original.

Yo no sabía el significado del adjetivo rank, pero por el contexto se saca (les enlazo la definición, que miré después). Y ese adjetivo viene a indicar un tufo indescriptible, un hedor, para que nos entendamos.

Es decir, si de entrada me encuentro una traducción que me chirría sin haber leído siquiera la frase original, creo que es mejor descartar, con todos los respetos, la versión traducida por los fans. Y a lo mejor resulta que el resto de la traducción es impecable, pero como carta de presentación, esa frase me resulta… subóptima, por decirlo de alguna manera 😀

Que cada cual elija su vía 😉

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