Duermo poco

por adastra

Yo siempre he sido muy dormilón. Tengo una facilidad pasmosa para dormirme en cualquier situación (una vez me quedé dormido encima de un mueble en una cabaña), y una vez que cojo el sueño, tienes que usar artillería pesada para despertarme. Noli me odia por ello xD

Mis hábitos de sueño permanecieron más o menos invariables durante los primeros 32 años de mi vida, más o menos. Los más avispados habrán echado cuentas y habrán pensado «hasta que nació Claudia».

Blanco y en botella de clínica de fertilidad.

Los que son padres sabrán que la Gran Víctima Colateral de la paternidad es el descanso nocturno. Y eso que yo tengo suerte, porque mis dos hijos son unos leños de cuidado. Duermen a pata suelta toda la noche y para despertarlos tengo que ponerme a tararear la Marcha Imperial a voz en cuello. Eso a menos que estén malitos, en cuyo caso, como es lógico, pasan mala noche.

Así que el problema no va por ahí, realmente. El problema radica en ser un friqui redomado con cuarenta millones de intereses y proyectos, pero con un tiempo asintótico para acabarlos. La asíntota está en el eje de abscisas, por cierto. Sí, en cero.

Lo normal, lo sano, sería que me acostara a eso de las 22:00 para poder estar fresco como una rosa apestosa a las 5:45 de la mañana, cuando me levanto.

Pero no, todas las noches tengo que hacer algo: procesar una foto, escribir una historia, toquetear el servidor… Entre eso y otras actividades erótico-festivas que no son asunto de su incumbencia, digamos que me suelo acostar más bien tarde.

Así que mi media de sueño está entre 5 y 5.5 horas diarias, más o menos. Y eso es inhumano. Ya podrán imaginar de qué guisa llego yo a los viernes. Y sí, ya sé que es culpa mía, pero francamente, me niego a seguir una rutina de casa-trabajo-casa. Eso acabaría conmigo más rápido que la falta de sueño, créanme.

En una ocasión vi un programa de la tele (lo cual quiere decir que hace mucho, pero que mucho tiempo, porque no veo la tele hace años) que hablaba de personas hiperdurmientes (necesitan 8 horas o más de sueño) e ¿hipodurmientes? (les basta con mucho menos). Yo soy, por naturaleza, hiperdurmiente, pero por circunstancias y elección, hipodurmiente.

No sé cuántos de los que me leen serán padres, ni de qué forma se las arreglan para compatibilizar las responsabilidades diarias con el esparcimiento. Si tienen alguna fórmula mágica, que me lo digan. Me valen incluso pociones de maná. Y si no eres padre y también duermes una mierda y mitad, pues tres cuartos de lo mismo.

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