Back to blogging

por adastra

A nadie se le escapa que, desde que le he dado una patada en los güevos al blog para revitalizarlo, usando para ello mis artes nigrománticas, mis apariciones por Twitter son cada vez más escasas. Mi apreciación de Twitter siempre ha sido un poco… curiosa. Soy el típico twittero sacrificable que no genera apenas información útil, limitándome a hacerme el gracioso. Y ya saben que ser gracioso depende de las circunstancias y de los circunstantes. Ahí es nada.

Aparte de eso, uso Twitter como fuente de información interesante, pero desestructurada. Ambos aspectos hacen que la utilidad que le veo a Twitter sea francamente limitada.

Paradojicamente es a través de Twitter, y más concretamente de pjorge, como he llegado a un artículo de Hugh MacLeod titulado “Reclaim Blogging”: Why I’m giving up Twitter and Facebook.

En esencia, el autor aboga por volver al blogging como método genuino de generación de contenidos propios, en contraposición a la generación de contenidos en plataformas como Twitter o Facebook (o Google+, podríamos añadir).

No estoy de acuerdo con el autor en lo que a modelo de ruptura se refiere, ya que se trata de un modelo de «todo o nada». Realmente se puede tener un blog y Twitter, sin descuidar ambos, pero la idea de fondo con la que me quedo es con la de no ser vago. El sentido de inmediatez que te proporcionan plataformas precocinadas de contenidos, donde en el fondo tú no eres dueño de lo que se escribe, es algo que te adormece las ganas de generar verdadero contenido en tu blog.

Soy consciente de que escribiendo en redes sociales uno puede llegar a tener mucho más predicamento que escribiendo un blog, pero de eso se trata precisamente, de esforzarse. Generar contenidos en un blog cuesta. Hay días en los que me estrujo la cabeza pensando en gérmenes de historias y en cómo desarrollarlas para que tengan un tufo 100% adastra. Pero ahí está la gracia del asunto.

Yo no tomé la decisión de dedicarme más al blog de forma consciente, pero ahora que lo leo, en el fondo he hecho más o menos lo mismo que este hombre, más que nada porque escribir en el blog es mucho más gratificante. En el blog me dedico a crear cosas. En Twitter me limito a soltar ventosidades. Son cosas diferentes, cierto, pero el grado de satisfacción que me proporciona cada uno no tiene comparación. Y uno es muy onanista.

Anuncios