Puntos de Lagrange

por adastra

El otro día les mencionaba el tema del ascensor espacial a propósito de la cancelación del programa de transbordadores.

Hoy me he encontrado con otro concepto que conocía gracias a las novelas de ciencia ficción: el descubrimiento de un troyano en uno de los puntos de Lagrange de la Tierra.

Aclaremos los dos conceptos que tenemos aquí. Un troyano es un cuerpo celeste (normalmente un asteroide) que comparte movimiento orbital con otro cuerpo principal. El movimiento del troyano es estable (y por lo tanto no colisiona con el cuerpo principal) porque se ubica en un punto de Lagrange L4 o L5.

Puntos de Lagrange de la Tierra

Puntos de Lagrange de la Tierra

Lo interesante de este descubrimiento es que hasta ahora no se tenía conocimiento de ningún cuerpo celeste que compartiera órbita con la Tierra. Sin embargo, en la literatura de ciencia ficción hay abundantes ejemplos de uso de los puntos de Lagrange.

Si se fijan en el diagrama, hay cinco puntos de Lagrange, y cada uno serviría para una cosa diferente. Por lo que veo, lo que he leído en las novelas se refería seguramente a los puntos L4 o L5.

  • L1 vendría muy bien para observar el Sol y para recolectar energía. Creo recordar algún proyecto para transferir energía solar de satélites a la Tierra, y por cable no era precisamente. Supongo que quienes lo idearon pensaron en algo similar. Además, una estación situada en L1 sería perfecta como estación de tránsito Tierra-Luna. Cualquier objeto situado en este punto necesitaría corrección de posición de vez en cuando.
  • L2, por el contrario, está siempre en penumbra. Iría muy bien como soporte a operaciones en la cara oculta de la Luna y como telescopio de espacio profundo, al no tener interferencias solares. Este punto tampoco es del todo estable.
  • L3 está en la requintísima hostia, así que muy útil no sería. Bueno, sí, sería útil para estudiar de cerquita el Sol, pero aparte de eso, está tan lejos de la magnetosfera terrestre que lo más probable es que cualquier bicho que pulule por allí se fría con cualquier tormenta solar.
  • L4 y L5 son puntos verdaderamente estables, que no necesitarían corrección de trayectoria. Serían cojonudos para lanzar misiones orbitales en el eje Tierra-Luna.

La novela que tiene un ejemplo más representativo, que yo recuerde, del uso de puntos de Lagrange es Rocheworld, de Robert L. Forward (en español se titula El mundo de Roche). La novela juega con el concepto de límite de Roche, forzado de tal manera que tenemos dos planetas que comparten atmósfera, de tan próximos que se encuentran. Pueden leer la explicación sobre el uso de los puntos de Lagrange en Rocheworld, en el párrafo Lagrange Points in Rocheworld. Si no se han leído la novela y son adictos a la ciencia ficción, están tardando en descargarla leerla.

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