El retorno del macho

por adastra

Ser un machote es algo que está infravalorado hoy día. El modelo masculino de atractivo es el de calvo metrosexual suprahormonado con perfume caro, gafas que parecen salidas del atrezzo de Starsky & Hutch y ropa por la que han tenido que donar medio testículo para poder pagarla, como poco.

Es hora de reivindicar la figura del macho.

Pero no vayan a creer que esto es fácil. No se trata de dejarse el pecho lleno de pelo e ir enseñándolo poniendo caras a lo Fernando Esteso. A menos que quieran ganarse la condenación eterna en forma de sodomía mecánica con algún artefacto ideado por H. R. Giger.

El macho tiene que ser elegante, como solo los caballeros saben serlo. También tiene que ser aguerrido. Tiene que ser osado y hacer gala de innumerables habilidades que harían que la gente escupiera al paso de McGyver, considerándolo un inútil de medio pelo. Tiene que ser capaz de forjar sus herramientas en una fragua. Tiene que ser capaz de lanzar armas arrojadizas como un nativo maorí. Tiene que ser capaz de sobrevivir comiéndose a Ben Grylls sin que este se dé cuenta.

Incluso tiene que ser capaz de fabricarse su propio jabón.

Como suele pasar, hinternecs tiene la respuesta a todas sus preguntas e inquietudes. La web The Art of Manliness (el arte de la virilidad) contiene toda la información que el verdadero macho necesita para deslumbrar a las hembras y descollar por encima de los otros machos y despojos humanos que pululan por el planeta. En esa web aprenderán a vestirse, aprenderán a cuidar su cuerpo como se merece, sabrán cuáles son las cualidades esenciales de todo onvre, sacarán el máximo partido de su dinero y aprenderán cómo comportarse adecuadamente con las munheres.

Para que luego no digan que no les aporto información útil.

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