Las palabras, siempre tan putas

por adastra

Quien más quien menos, todo el mundo sabe que una misma cosa puede decirse de muchas maneras. Este axioma es el fundamento de toda manipulación. Ni siquiera les pondré ejemplos. Abran su periódico favorito (da lo mismo que sea left winged o right winged) y escojan una noticia de actualidad al azar.

La idea me saltó a la cabeza esta mañana mientras venía al trabajo. Una de las cosas que suelen pasar cuando llevas haciendo el mismo recorrido desde 1992 es que pasas por alto cosas habituales. Sin embargo, hoy me fijé en el enorme plato receptor de telefonía que está en Corralillos (suponiendo que sea lo que pienso y que esté donde yo pienso, pero son matices sin importancia xD). Lo primero que pensé fue en meterle un Javelin y en los efectos que tendría sobre las comunicaciones insulares.

Lo segundo que pensé fue en la polémica que se montó hace unos meses a cuenta de un estudio de la Organización Mundial de la Salud que afirmaba, ahora sí que sí, que el uso de móviles podría provocar cáncer.

En su momento estuve al tanto de todo el tema vía Twitter, pero las estupideces que se contaban por allí eran de tal calibre que ni una, repito, NI UNA pasaba mi filtro de escepticismo natural. Claro que, diciéndolo la OMS…

<error type="logical-fallacy">Ad verecundiam</error>

Tiempo después llegué a un artículo de La Biblioteca de Babel, siempre recomendable, que hablaba, fundamentalmente, del miedo.

En esta época de titulares rápidos y sobrecarga de información hay que andar con pies de plomo para que no te la metan doblada por cuadruplicado (lo que podría llamarse doble bipenetración anal; multipliquen).

Anuncios