Je ne suis ni cinéphage ni cinéphile

por adastra

El otro día vi la tira cómica xkcd titulada Connoisseur, y como suele pasar con xkcd, el humor de la tira destila mala leche por los cuatro costados, por lo que cuentan con mi egregia aprobación.

Curiosamente, eso me llevó, gracias a otra cosilla que encontré, a una vieja cuestión que siempre he discutido con mis amigos: la diferencia entre cinefilia y cinefagia, y el hecho de que hay algunas personas en el primer grupo que aprovechan la mínima para disertar sobre increíbles matices que parece que solo ellos son capaces de percibir en una película.

Etimológicamente la diferencia está clara: amor por el cine frente a deglución compulsiva de cine. Normalmente se considera que ambos términos son opuestos, pero quizás hay quien podría afirmar que un cinéfilo con exceso de celo también podría ser cinéfago. De todo hay en la viña del FSM. Dense una vuelta por 4chan para que se hagan una idea.

Sin embargo, la cosa no está tan clara cuando se trata de meterse entre pecho y espalda antes de morir, pasando primero por el nervio óptico, 1001 películas.

En cuanto vi el enlace (y ni de coña me puse a mirar la lista de películas; excede mi barrera de procrastinación), lo mandé a mi foro de descastados habitual para que me dieran sus opiniones al respecto. Entre mis amigos membrillos hay materia gris y filmoteca suficiente como para dar opiniones fundadas sobre todas las las listas de películas del universo desconocido, así que, como era de esperar, nos pusimos manos a la obra con nuestras películas favoritas.

Debo reconocer que siempre he sido un zoquete en lo que a cine se refiere (alguno dirá «no solo con eso»; DIE DIE DIE). Mi desvirgamiento con los cines tuvo lugar a una edad muy tardía, sobre los 17 años, cuando mis amigos estaban hasta los cojones de ver películas. Aaaaah, con qué cariño recuerdo el extinto Cine Internacional de Maspalomas, donde podías romperte la espalda con la mierda de butacas que tenía y disfrutar del descanso a mitad de película durara lo que durase esta. Perdonen ustedes, la nostalgia, que es muy puta, snif.

Así pues, poco he podido contribuir yo a la lista que propusieron mis amigos. De hecho, han prometido aflojarme cuatro hostias por no haber visto películas como Memento o Lawrence of Arabia. Sepan que las pongo adrede para que también puedan lincharme, que tengo una ligera vena sadomaso.

Así que, sin pretender ponerme dogmático, me gustaría que me comentaran sus películas favoritas por género, si les parece. No voy a limitar el número de películas ni los géneros, porque tampoco se trata de que salgan espantados, pero será interesante percibir cómo se estrujan las meninges para elegir sus películas favoritas.

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