Westeros no tiene presión demográfica

por adastra

Me compré el primer libro de la saga Canción de hielo y fuego, Juego de tronos, hace unos cuantos años. El libro me enganchó de tal manera que me compré de forma inmediata los otros dos volúmenes que había disponibles, Choque de reyes y Tormenta de espadas. Posteriormente salió Festín de cuervos y me lo agencié sobre la marcha.

Mi amigo Isra opina que George R. R. Martin, el autor, en realidad no tiene ni puta idea de cómo va a acabar todo el tinglado que ha montado y está demorando la escritura de los libros restantes a ver si tiene suerte y la Parca se lo lleva antes de terminar. Camino lleva el muy hideputa, y encima va dando pistas, poniendo pañitos calientes en plan «eh, con la misma no lo acabo, o lo acabo mal y eso».

<flame>Por cierto, a mí también me pareció una mierda el final de Lost.</flame>

Cuando me enteré de que se iba a rodar Game of Thrones, la serie basada en el primer libro de la saga, me pegué una semana con una erección importante que llevó a equívoco a más de una fémina (ya saben, eso de «¿te alegras de verme o es que llevas un transmogrificador runcinate en los pantalones?»). El problema con estas series es que las expectativas están muy altas.

Y la serie no me ha defraudado. Pero hay que matizar un par de cosas.

En primer lugar, no es lo mismo ver Game of Thrones habiéndote leído previamente el libro que sin hacerlo. De hecho, en ambos casos se está viendo una serie completamente diferente. No sé cómo será ver la serie sin haber leído el libro, porque a diferencia de los habitantes de Besźel y Ul Quoma, no tengo la habilidad de no-ver las cosas (o de no-pensar en ellas, para el caso). Sin embargo, creo que los que hemos leído el libro tenemos una ventaja, porque rellenamos los huecos de la serie con lo que ya sabemos que ha pasado, o que va a pasar.

Uno de los mayores aciertos de la serie es que no pretende seguir el libro hasta la última coma. De hecho, eso sería un error lamentable. No imagino a Eddard Stark teniendo un flashback al llegar al Trono de Hierro recordando la noche en que los Lannister entraron a sangre y fuego en la Fortaleza Roja y encontró a Jaime Lannister pinchándose el culo con las espadas. Hay recursos que en un libro funcionan de puta madre, pero que en una serie puede ser que no funcionen para nada.

Sin embargo, hay una serie de cosas que me parecen un poco sangrantes, aunque en general no me disgustan hasta el punto de querer matar cachorritos cuando veo un episodio. Casi todo el mundo coincide en que los huargos tienen mucho menos protagonismo del que debieran. Por otro lado, la edad de los niños Stark ha sido aumentada (en opinión de mi amiga naranja para que los organismos de clasificación por edades no crucificaran a los productores usando niños pequeñitos en una serie donde la palabra fuck y las folladas salvajes están a la orden del día.

Ahora, lo que me chocó cuando empecé a ver la serie fue la gente. O más bien la ausencia de ella. Ya me pareció raro que Invernalia pareciera un patio de caballos con cuatro tíos pululando por allí, pero cuando la comitiva del rey Robert llegó a Desembarco del Rey exclamé «¿dónde coño está todo el mundo?». Ciudad desangelada, hoyga. Para ser la capital de los siete reinos, yo diría que el pueblo donde viven mis suegros tiene más gente. Episodio tras episodio me daba cuenta de que la serie tampoco es que cuente con un presupuesto estelar. Por lo menos para pagar muchos extras no tienen xD

¿Importa eso? Pues mire, no. Como les dije, donde alguien que no haya leído el libro ve a 200 personas en el torneo de la Mano, yo veo a miles por arte de la autosugestión. Eso sí, más le vale tener algo más de presupuesto para la segunda temporada, porque si no, a ver cómo se las arreglan con la pila de batallas que tienen lugar en A Clash of Kings.

Anuncios